Donald Trump y Xi Jinping acordaron este sábado reanudar las negociaciones comerciales tras una reunión entre ambos en el último día la cumbre del G20 en Osaka, Japón, marcada por el enfrentamiento entre Estados Unidos y China, las dos más grandes potencias económicas.

Tuvimos una muy buena reunión con el presidente chino Xi,  yo diría que excelente

aseguró Trump tras el encuentro.

La tregua ofreció un respiro en una disputa comercial, en la que ambos países se han impuesto aranceles con un costo de miles de millones de dólares por la interrupción de líneas mundiales de fabricación y suministro y la tensión en los mercados globales.

Trump dijo que si bien no eliminaría los aranceles de importación existentes, se abstendría de imponer nuevos a productos chinos por unos 300,000 millones de dólares.

“Estamos congelando los aranceles y van a comprar productos agrícolas”, indicó sin dar detalles. “Si llegamos a un acuerdo, será un evento histórico”, agregó, sin comprometer plazos.

Respiro para Huawei

Al comentar la disputa sobre los negocios de la empresa china Huawei, Trump señaló que las firmas estadounidenses podrán vender componentes al mayor fabricante de equipos de redes de telecomunicaciones del mundo porque no suponía un problema de seguridad nacional.

Sin embargo, el presidente precisó que el Departamento de Comercio de Estados Unidos se reunirá en los próximos días para revisar si retira a Huawei de una lista de empresas a las que se les prohibió comprar componentes y tecnología a compañías de Estados Unidos sin la aprobación del gobierno.

China se mostró complacida con la medida.

“Si Estados Unidos hace lo que dice, entonces, por supuesto, le damos la bienvenida”, dijo el enviado del Ministerio de Relaciones Exteriores chino para asuntos del G20, Wang Xiaolong.

“El retorno a las negociaciones es una buena noticia para la comunidad empresarial y ofrece la certidumbre que tanto necesita una relación que se deteriora lentamente”, dijo el vicepresidente de operaciones de China en el Consejo Empresarial Estados Unidos-China, Jacob Parker.

“Ahora viene el arduo trabajo de encontrar un consenso sobre los temas más difíciles de la relación, pero con un compromiso del liderazgo, esperamos que esto vuelva a las partes a un camino sostenido hacia una solución”, subrayó.

El encuentro era seguido con atención para ver si aliviaría las tensiones o arrastraría a las dos economías más grandes del mundo a una guerra comercial más profunda.

México busca atraer inversión de China

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien junto con el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, representó a México en el G20, indicó que el país buscará más inversión proveniente de China, nación que visitará la próxima semana.

Lo que nos interesa es aumentar la presencia de México, las capacidades de exportación de México en China y de las inversiones de China en México

dijo Ebrard a la prensa en una videollamada desde Osaka.

La visita se realizará en momentos en que México ha tenido roces con  Trump, por los flujos migratorios en la frontera entre ambos países, en la que según el estadounidense, México está haciendo un buen trabajo.

“Lo que me dijo es que tenían buenos indicadores de que van bien las cosas, nada más, eso fue lo que platicamos”, sostuvo el funcionario.

A principios de mes, México firmó un nuevo acuerdo migratorio con Estados Unidos presionado por amenazas de Trump de imponer aranceles si las autoridades mexicanas no ayudaban a frenar el flujo de indocumentados que van a su país.

Canadá externa preocupación por gasoducto en México

El secretario Carlos Urzúa dijo que Canadá expresó su preocupación por las medidas de la Comisión Federal de Electricidad para intentar cancelar cláusulas en un contrato vinculado a un gasoducto donde participa IEnova junto con la canadiense TC Energy (Trans Canadá).

La medida de la CFE ha generado tensiones diplomáticas entre ambos países durante la cumbre en Japón, pero el funcionario afirmó que el asunto podría resolverse pronto.

Urzúa dijo que se reunió con su homólogo canadiense, Bill Morneau, durante la cumbre y se mostró “optimista” de alcanzar un acuerdo pronto.

Nos presentó su preocupación respecto a este asunto (…) esperamos que el problema se resuelva muy pronto (…) que ni siquiera haya un litigio a nivel de arbitraje internacional, simplemente que sea un acuerdo entre las partes,

dijo Urzúa.

IEnova dijo esta semana que la CFE está buscando un arbitraje sobre un contrato que firmó en asociación con TC Energy para construir un oleoducto de 2,500 millones de dólares desde Texas hasta el puerto de Tuxpan, en la costa del Golfo de México.

La disputa ha reavivado preocupaciones de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ponga en peligro los contratos firmados en administraciones anteriores, que el mandatario ha calificado como parte de una era corrupta “neoliberal”.


Con información de Reuters y AFP