El impacto de los nuevos aranceles a productos de países sin tratado comercial, principalmente China, no se reflejará de forma inmediata en los bolsillos de los consumidores mexicanos.
El consenso del mercado estima que Banxico mantendrá la tasa de interés en un nivel de 7.0% en la decisión de política monetaria de febrero, con el fin de demostrar que no tiene prisa por seguir bajando si la inflación no cede.
El análisis identifica tres factores que permiten afirmar que la política monetaria actual no es creíble tanto para el mercado como para los analistas.
El silencio del banco central mexicano se da en un contexto de creciente tensión política con Estados Unidos relacionado con el narcotráfico y la revisión del T-MEC.
Si bien las exportaciones petroleras de México a Cuba se mantienen como algo poco representativo, el constante incremento sí podría tener un impacto en la relación con Estados Unidos.
En la última decisión de política monetaria, la Junta de Gobierno del banco central mexicano, dejó ver que los recortes a la tasa de interés no están sobre la mesa en el corto plazo.