dron nom mexico

17 de enero 2020 | 5:00 am

El 13 de enero entró en vigor la NOM-107-SCT3-2019, que regula el uso de drones en México, aunque hay quienes consideran que la regulación es burocrática y obsoleta.

Carlos Alfonso Morán Moguel, subsecretario de Transporte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y presidente del Comité Consultivo Nacional de Normalización de Transporte Aéreo, desarrolló el proyecto que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 14 de noviembre de 2019.

En la elaboración de esta NOM participaron instituciones como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Dirección General de Aeronáutica Civil, Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano. Instituto México del Transporte, el Instituto Politécnico Nacional y la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica-Unidad Profesional Ticomán.

Pablo Casas Lías, especialista en Derecho Aeronáutico, dice que la norma rebasa las capacidades tanto técnicas, como físicas y materiales que tiene la Dirección General de Aeronáutica Civil.

“Pretenden que todo se regule de igual manera, aunque se trate de drones de uso recreativo, hasta aquellos profesionales que utiliza el Ejército”, apuntó.

De acuerdo con Casas Lías, esta normativa es inoperante, pues solo contempla a los compradores finales: cada persona que adquiera un dron debe entrar a la página de Aeronáutica Civil para realizar el registro de manera voluntaria

Tú puedes ir y comprar en una tienda tu dron y eso no implica que te metas a la página y llenar los formatos necesarios

Según cifras de la compañía fabricadora de drones DIJ, México es su mejor mercado en América Latina. Mientras que Jupiter Research prevé vender 16 millones de unidades en 2021 y alrededor de 800,000 serán nuevos drones en el espacio aéreo de México.

No obstante, si ninguno de estos drones es registrado por los usuarios, no habrá consecuencias.

“No tiene una coercibilidad, si no lo haces tampoco va a pasar nada. El Gobierno no tiene personal para revisar que todos quienes vuelan están registrados y no violan las medidas vertidas en la norma”.

El especialista recomienda agregar candados a la regulación y que estos sean similares a los que se utilizan para la adquisición o equipos de telefonía móvil, tales como el registro del número de serie del artefacto y los datos personales del comprador.

Casas agrega que estos nuevos filtros también deberían incluir a todas las partes involucradas en la cadena de consumo: desde fabricantes, distribuidores, vendedores y consumidores finales.

El lado amable de la regulación

Federico González, director general de Gudnus México, empresa multinacional que se dedica a ofrecer soluciones a proyectos de ingeniera de la energía a través del uso de tecnología, precisamente como drones, busca claridad.

Se necesitan reglas del juego claras para que no se termine afectando el desarrollo de la tecnología misma o al público en general

Desde su trinchera, opina que el proyecto de regulación del uso de drones en México era necesario y es pertinente.

“Hoy en día el mercado se ha abierto, los drones son más asequibles para las personas que quieran uno, ya sea con fines de lucro o con propósitos personales, por ello es importante tener las reglas claras del juego”, explica.

De acuerdo con el ejecutivo, los aciertos de la reforma están relacionados con la separación que se hace de los usuarios individuales (con fines recreativos) a los industriales.

También considera una medida correcta que “separen” por peso (dimensiones) las reglas que tiene que cumplir cada dron porque, para él, existe una relación significativa con el daño que pudiera causar un dispositivo remoto en caso de un percance.

“Además, (la regulación) crea un ambiente que propicia la innovación”, agregó.

En el caso de Gudnus, que entre sus servicios ofrece realizar inventarios de almacenes de grandes empresas y la termografía solar, Federico contempla un beneficio mayor para el negocio en que se desempeña: dar certezas jurídicas a sus clientes.

“Cuando un cliente me pide que haga algo siempre me pregunta si lo que hacemos está dentro de un marco legal, y yo tengo la seguridad de decirle que sí, que existe un respaldo jurídico para todo lo que hacemos y él va a recibir”, finalizó.