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11 de abril 2019 | 12:43 pm

Comenzar la mañana escuchando a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, o a cualquier otro funcionario de alto rango en el gobierno federal se ha vuelto cada vez más común.

Desde la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y la instauración de las conferencias matutinas en Palacio Nacional, titulares de las distintas secretarías federales y otros funcionarios han presentado sus planes de trabajo o sostenido sesiones de preguntas y respuestas con la prensa.

Pero no al mismo ritmo.

Mientras que algunos secretarios de Estado no asistieron a estas conferencias en los primeros cuatro meses de la administración, otros han estado casi una decena de ocasiones.

Olga Sánchez Cordero y el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, son los dos miembros del gabinete que más veces han participado en estos ejercicios – ocho cada uno –, de acuerdo con un análisis realizado por EL CEO.

Pero, ¿qué determina la participación de cada funcionario?

“La clave está en cuáles son los temas que quiere posicionar (el presidente) en la mente de las personas como un agente de cambio”, dice Martín Echeverría, profesor investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Entre los factores a considerar también se encuentra la facilidad de palabra, la necesidad de precisión y lo delicado que resulte un tema.

“Si hay muchas flancos de vulnerabilidad es mejor que lo diga un funcionario, para que el desgaste sea en su imagen y no en la del presidente”, explica el experto.

El papel de los secretarios en estos ejercicios no ha sido sobresaliente, “aparecen solo para dar datos, presentan sus diapositivas y Andrés Manuel López Obrador construye el discurso, mueve a la aceptación de todas las iniciativas por medio de la búsqueda del consenso, el respaldo dogmático y simbólico de las políticas públicas”, considera José Luis Estrada, secretario general de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas.

Como parte de la serie Detrás de las ‘mañaneras’ de AMLO, EL CEO analizó las participaciones de los secretarios de Estado con más presencia en las conferencias para conocer su personalidad, mediante el uso del programa de inteligencia artificial Watson, de IBM.

Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación

Las palabras de la exministra durante las conferencias de prensa de Andrés Manuel López Obrador la revelan como una persona activa y convencional, que puede ser percibida como tosca.

De acuerdo con Watson, Sánchez Cordero es un líder asertiva, que “tiende a expresarse y a hacerse cargo de situaciones”, pero que también “disfruta de las rutinas familiares  y prefiere no desviarse de ellas”.

El programa analizó 5,065 palabras de la secretaria de Gobernación, con lo que obtuvo un análisis fuerte de su personalidad. Derivado de este análisis, encontró que tiene una personalidad extrovertida (97%), es responsable (84%) y aprecia la estabilidad (95%). Sin embargo, tiene una amabilidad por debajo de la media (32%) y baja apertura a experiencias (30%).

La exministra participó en ocho de las 85 conferencias de prensa matutinas que ofreció Andrés Manuel López Obrador entre el 3 de diciembre de 2018 y el 29 de marzo de 2019.

Los principales temas que abordó están relacionados con temas de seguridad y justicia, como la liberación de presos políticos, la extinción de dominio y la estrategia para atender a mujeres víctimas de violencia.

En sus participaciones, las principales palabras que utilizó fueron “mujeres”, “personas” y “violencia”.

Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional

El secretario de la Defensa Nacional “disfruta llevar un ritmo de vida acelerado, una agenda ocupada con muchas actividades”, pues tiene una personalidad energética, activa y estricta, de acuerdo con el sistema de inteligencia artificial de IBM.

Además, Sandoval es propenso a ser voluntario en obras sociales y disfrutar las películas de acción, según el análisis de 5,572 palabras expresadas en la conferencia de López Obrador.

El militar es una persona extrovertida (100%), responsable (94%) y con necesidad de libertad (81%). Además, tiene deseos de superación personal (94%) y un sentido moderado de la autotrascendencia (46%).

Sandoval es catalogado por Watson como poco amable (24%) y poco abierto al cambio (19%).

En las conferencias matutinas, sus principales participaciones ocurrieron en el contexto de la Guardia Nacional y del plan contra el robo de combustible a Petróleos Mexicanos. En sus intervenciones, las palabras que más utilizó fueron “seguridad”, “actividad”, ductos”, “personal”, Policía” y “Secretaría”, entre otras, de acuerdo con el análisis de EL CEO.

Jorge Alcocer Varela, secretario de Salud

El secretario de Salud ha tenido seis participaciones en las conferencias del presidente López Obrador. Sin embargo, ninguna ha sido para presentar proyectos o comunicar sus acciones institucionales con la prensa.

Alcocer Varela participó en las ‘mañaneras’ en enero, tras la explosión de un ducto de Petróleos Mexicanos en Tlahuelilpan, Hidalgo. Su papel fue dar a conocer el estado de salud de las víctimas y la atención médica que recibieron.

A partir de sus palabras en estos eventos, Watson considera al secretario de Salud como una persona empática y compasiva, que se siente cómoda liderando grupos.

El sistema de inteligencia artificial considera que Alcocer Varela es conservador (98%), extrovertido (94%), amable (63%) y que da valor a la familia (98%).

Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana

En contraste con Alcocer Varela, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana es alguien que puede ser percibido como insensible y busca oportunidades para autosuperarse, de acuerdo con Watson.

Entre sus rasgos de personalidad destacan su necesidad de estabilidad (94%) y de libertad (72%), su extroversión (98%) y su bajo rango emocional (24%), indica la herramienta de inteligencia artificial.

Durazo ha participado cinco veces en las conferencias matutinas del Palacio Nacional. En estas ocasiones ha emitido un acumulado de 4,162 palabras relacionadas eminentemente con aspectos de seguridad.

Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación Pública

El secretario de Educación Pública es catalogado como una persona analítica que “siente una fuerte necesidad de mantener su vida estructurada” de acuerdo con el análisis de 5,476 palabras, retomadas de sus participaciones en las conferencias matutinas del presidente López Obrador.

Moctezuma tiene un nivel de apertura a la experiencia de 72%, más que sus compañeros de gabinete entrevistados. Su sentido de superación personal es de 77% y su necesidad de autotrascendencia, de 64%.

El secretario de educación ha participado en las conferencias matutinas cuando estas versan sobre la abrogación de la reforma educativa y, en una ocasión, por la conmemoración del aniversario de la Comisión de Libros de Texto Gratuito.

Por ello, se explica que dentro de sus participaciones destaquen las palabras “educación”, “iniciativa”, “maestros”, “reforma educativa” y “magisterio”.

‘Calladitos se ven más bonitos’

En algunas ocasiones, hay funcionarios que acompañan al presidente durante su conferencia matutina pero que no toman la palabra ni participan en el encuentro con la prensa. Esto puede ser comprendido como un acto simbólico de unidad, explica Echeverría.

“El hecho de tener personas sentadas sin que hablen es una demostración de cuerpo, de equipo y de mando. El presidente nos quiere decir ‘yo mando, ellos son mi equipo de trabajo’. Es una percepción simbólica que comunica el liderazgo del presidente”

Sin embargo, también podría ser una forma de jerarquizar a los participantes o de protegerlos, en caso de que no sean comunicadores hábiles.

“El no pasar a hablar a alguien puede significar que tiene una menor responsabilidad o que no tiene las herramientas para hablar frente a los periodistas”, considera.