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Ángel Alcantara

Reportero de Negocios

Cinépolis y Cinemex viven una verdadera película de terror ante la pandemia por el virus del COVID-19, luego de que en 2019 vivieran un año de fantasía, cuando rompieron récords de asistencia y de ingresos por taquilla.

Ante la emergencia sanitaria, las cadenas de cine mexicanas tuvieron que adaptarse rápidamente al cierre de sus cerca de 7,619 salas distribuidas por todo el país desde finales de marzo de este año.

Ahora tratan de explorar negocios paralelos, apoyadas en plataformas tecnológicas y otras tangentes de la industria del entretenimiento, ante un regreso paulatino de las actividades económicas, que aún es lejano, estimado a partir de la segunda quincena de junio en la mayor parte del país.

Las grandes cadenas de cine tienen un golpe brutal en sus ingresos al permanecer tanto tiempo cerradas, pero podrán sobrevivir porque tienen márgenes de ganancias enormes y en caja, el dinero suficiente para sortear la coyuntura. Los exhibidores más pequeños serán quienes se lleven la peor parte”, dijo Arturo Aguilar, especialista en cine.

En el caso de Cinépolis, que tiene una participación del 52% en cuanto al número de salas por circuito en el país, fortaleció su plataforma de películas y series por streaming Cinépolis Klic y se apoyó de otras firmas tecnológicas para distribuir sus productos.

Con el uso de promociones que consistían en rentas dos por uno, la empresa comandada por Alejandro Ramírez incentivó a los usuarios a conocer el lado digital de la compañía durante el periodo de autoaislamiento, sugerido por las autoridades sanitarias.

Las rentas de películas tienen un precio que va de los 20 a los 50 pesos y la compra, a través de la plataforma, que es de 100 pesos en adelante.

Además, la compañía realiza sinergias en sus modelos de pago, pues es posible utilizar la tarjeta de puntos Club Cinépolis.

Otra iniciativa fue la puesta en marcha de la entrega de palomitas y otros productos de su dulcería a casa, con la ayuda de Uber Eats.

Algunas opciones del menú de dulcería y cafetería de Cinépolis están disponibles a través de la app de Uber Eats con 27 complejos. Nuestros usuarios ahora pueden ordenar a través de la plataforma sus palomitas, nachos o combos favoritos de Cinépolis y sentirse como en el cine en la comodidad de su casa”, compartió la tecnológica en un correo electrónico.

El servicio está disponible en Morelia, Monterrey, Puebla, Ciudad Juárez, Tijuana, Chihuahua, San Luis Potosí, Estado de México y Ciudad de México.

En el caso de Cinemex, la oferta es más limitada. Con una cuota de 40% en el número de salas por circuito en México, de acuerdo a la Canacine, la empresa se enfoca en el segmento de entretenimiento.

La empresa propiedad de Germán Larrea, CEO de Grupo México, cuenta con otros negocios como los centros de videojuegos llamados Arena y centros de entretenimiento denominados Alboa. El primero tiene 17 unidades en el país, mientras que el segundo suma 10, de acuerdo a sus páginas de internet.

Al igual que otros comercios considerados no esenciales, las puertas de ambas marcas permanecen cerradas desde hace poco menos de dos meses.

De acuerdo a una fuente cercana a Cinemex, los negocios de la compañía se ampliarían en el corto plazo con nuevas adquisiciones.

La actual situación hace replantear dos veces el modelo de negocio de las cadenas de cine en el país. La mayor parte de las inversiones estaban alineadas a la apertura y remodelación de salas de cine, planes que quedaron truncados por el coronaviruscomentó Carlos Taibo, profesor de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC).

Para este año, la empresa de la familia Ramírez tenía planes ambiciosos, pues quería remodelar y añadir nuevas salas de cine con kioscos digitales para comprar boletos y alimentos, pero estos planes tomarán más tiempo.

No obstante que el 2020 pintaba a ser un año con pocos estrenos taquilleros, la afectación se espera sea cuantiosa. A diferencia de 2019, cuando alcanzó 350 millones de boletos vendidos e ingresos por 19,050 millones de pesos, ambas cifras las más altas desde que la Canacine tiene registro.

Les bajan el telón a trabajadores
de Cinépolis y Cinemex

Las exhibidoras más grandes del país hicieron recortes de personal y de salarios este año. En el caso de Cinépolis, los despidos fueron a finales de febrero de 2020, un mes antes de que se impusieran las medidas de sana distancia.

El motivo que nos dieron para el recorte de personal era que era una estrategia para los nuevos tiempos de la empresa”, dijo un trabajador con 10 años de experiencia en Cinépolis, dentro del área de soporte de tecnología que pidió anonimato.

El despido incluyó a 300 personas, 200 de ellas en el corporativo ubicado en Morelia, Michoacán y 100 más en las oficinas de Samara, Ciudad de México.

La firma compartió en un comunicado el 24 de marzo que cerraría todos sus complejos, pero que estas medidas “no contemplaban ningún ajuste de personal”.

Para los colaboradores de Cinemex la historia fue diferente. El total de la plantilla de staff multifuncional y staff coordinador fue descansada con el sueldo mínimo.

 

En el caso de los gerentes, rolan sus horarios para cubrir guardias en el cine mientras adelantan trabajo. Todos los gerentes recibieron una carta donde debían firmar de conformidad que se les reduciría su salario un 50%dijo una persona que se desempeña en el área administrativa de la empresa.

Añadió que, las personas con menos de tres meses laborando, no les fue renovado su contrato.

Producciones de películas
en México se congelan

Todas las producciones cinematográficas quedaron paradas en México desde marzo y se espera que la reactivación sea hasta el próximo año, pues hasta el momento, los participantes de la industria carecen de certidumbre para reanudar operaciones.

El impacto que tuvimos fue brutal. Con una película íbamos a aplicar al Eficine y poquitos días antes de cerrar la convocatoria se dio la cuarentena y las empresas no sabían cómo iban a manejar sus finanzas. Perdimos a nuestros contribuyentes y ya no pudimos aplicar al estímulo”,  comentó Santiago Arriaga, director de la casa productora Memento Mori Films.

El Eficine (Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional) es un beneficio que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público otorga a la industria cinematográfica.

Como Arriaga, otras casas productoras quedaron varadas, así como las personas que trabajan de la industria como camarógrafos, asistentes de dirección, de sonido, entre otros.

El equipo de trabajo, conocido también como crew, puede involucrar de entre 10 hasta más de 60 personas, dependiendo del tamaño de la producción.

Tenía dos proyectos en puerta que fueron cancelados y al parecer ya no se realizarán en lo que resta del año. Además, hubo una reducción en la cantidad de comerciales que gravamos en este lapso”,  dijo un asistente de dirección que prefirió omitir su nombre.

Para Arturo Aguilar, la situación tendrá como consecuencia la falta de películas de calidad durante este año.

Corte y repite:
Las nuevas medidas para la industria

En el caso de la producción cinematográfica, la Canacine elaboró un protocolo de trabajo seguro ante la pandemia.

En el documento que tuvo acceso EL CEO, se leen diferentes puntos con recomendaciones para mitigar el contagio, durante la producción y pos-producción del material de filmación.

En ellos se menciona la reducción al mínimo de la concentración de personas y el trabajo remoto. Por ejemplo, no habrá castings presenciales, se colocarán filtros al ingreso de la producción para la toma de temperatura, signos vitales y un cuestionario sobre su estado de salud, así como una estricta vigilancia dentro del set de grabación.

En el caso de las salas de cine, aún no existe un protocolo oficial para su ejecución en las próximas semanas. Pero, algunas de las medidas que se adoptaron en 2009 ante el brote de influenza A H1N1 fueron:

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, presentó a inicios de la semana su propuesta para el regreso escalonado de las actividades, entre ellas el cine.

Durante la conferencia comentó que su equipo está diseñando guías para que operen estos centros, así como teatros. Los complejos deberán tener funcionar entre 30 al 50% de su capacidad máxima y podrán reabrir una vez que el semáforo epidemiológico esté en naranja. En estos momentos está en rojo y se estima cambie de color el 15 de junio.

La industria espera un corte de escena y una pronta recuperación.

Reportero: Ángel Alcantara
 Diseño:  Cristian Laris