Ana Grimaldo

Reportera

Alejandro Valenzuela gusta de dar el beneficio de la duda. En 2013, cuando Enrique Peña Nieto apenas estrenaba sexenio, el entonces director general de Grupo Financiero Banorte suscribió en la Convención Bancaria de aquel año, que existe un periodo de ajuste normal experimentado por la actividad económica con la entrada de un nuevo gobierno. 

Peña Nieto no tenía ni cinco meses en su cargo, sin embargo, ya se cocinaba una reforma fiscal, aprobada meses después, que le valió al expresidente el reconocimiento internacional, incluso una portada de la revista Time. 

Años después, en 2018, Valenzuela volvió a dar un discurso en el mismo foro, pero más exigente. Habló de un sector bancario “profundo”, pero que hacia la recta final de la administración del priista, “faltó mucho por hacer”. Era justo el evento en el que Andrés Manuel López Obrador, como candidato presidencial, amagó con “soltar al tigre” ante la amenaza de un fraude electoral. 

Cuatro meses después, el político tabasqueño finalmente llegó al poder con la promesa de llevar a cabo la cuarta transformación de México. Valenzuela, ahora como director general de Banco Azteca y a poco más de un año de ver un atropellado inicio de gobierno, con una economía estancada y bajas previsiones de crecimiento, vuelve a dar el beneficio de la duda.  

En entrevista con EL CEO, destaca que con la llegada al poder de una visión de izquierda, es meritorio que su primer mandato haya sido el cuidado y salvaguarda de las finanzas públicas del país. 

“Éste es un presidente electo democráticamente con todas las de la ley y con un mandato muy claro. Yo al ver que llega una administración con ese sentido de responsabilidad, mi primera conclusión es que hemos aprendido como país y eso que hay que celebrarlo”, dice. 

Alejandro Valenzuela llegó a la dirección general de Banco Azteca para sustituir a Luis Niño de Rivera, actual presidente de la Asociación de Bancos de México y quien asumió la presidencia del Consejo de Administración, posición que mantiene actualmente. 

En un lustro contribuyó a crecer el banco popular, que nació en 2002. 

De acuerdo con Valenzuela uno de los mayores aciertos de Azteca fue abrir 800 sucursales de un día a otro al aprovechar la estructura de Elektra, así como ser el primer banco en aprovechar la tecnología de biométricos, con las huellas dactilares, “no solo por la agilidad de los procesos, sino porque hay gente en México que no sabe leer ni escribir”.

Tanto así que afirma que el banco es el noveno banco más grande de México en número de activos gerenciados, y el más grande en términos de gente empleada y sucursales. Actualmente cuenta con 15 millones de clientes activos, sin considerar los de Afore.

Estos fundamentos, asegura Valenzuela, llevaron all presidente López Obrador a hacerlos partícipes -junto con Banorte y sin licitación de por medio- en la distribución de los apoyos sociales de tres de sus programas clave: la pensión universal y las becas para estudiantes y personas con discapacidad. Esto, pese a que otros bancos como BBVA, a cargo de Eduardo Osuna, también cuentan con infraestructura suficiente. 

Valenzuela, no obstante, se apega a los resultados y no a las críticas por la cercanía que pudiera tener con Ricardo Salinas Pliego con el presidente, dueño de Grupo Salinas, del que es parte Banco Azteca, y quien forma parte de su Consejo Asesor Empresarial. 

“La realidad es que nos aprovecharon por la infraestructura que tenemos, estamos presentes en muchos lugares en donde no hay otro banco más que Banco Azteca”, dijo confiado, en entrevista con EL CEO.

Hoy Banco Azteca se ha mostrado abierto y dispuesto a cooperar en impulsar las principales políticas del gobierno. “Nos voltearon a ver para ser un brazo que los auxilie en la dispersión de recursos en zonas del país con niveles medios y altos de marginación”, agrega.

Banco Azteca es el banco que mayor cobertura geográfica tiene en México, con más de 3,500 sucursales, de las cuales por lo menos 1,285 están dentro de las tiendas Elektra, y cuenta con más de 13 millones de cuentas de depósito y un número similar de cuentas de crédito, según datos de la propia empresa.

UN CONOCEDOR

Con más de 25 años de experiencia en la industria financiera y en el sector público y privado, Alejandro Valenzuela se desempeñó en el Banco de México en dos periodos distintos. También como director general de European Aeronautic Defense and Space Company. 

Incluso ocupó cargos en el gobierno federal, en tiempos del expresidente Carlos Salinas de Gortari, némesis del actual jefe del Ejecutivo. 

“La realidad es que cuando uno compara el México de hoy con el de López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, es una economía muy distinta”, dijo en alusión a periodos presidenciales y de transición sexenal que implicaron fuertes crisis económicas. 

Narró que en el 94, cuando era director de Deuda Pública en Hacienda, no podía colocar deudas más allá de 30 días. “Nadie nos prestaba, ni los cetes ni nadie; y ahora México puede emitir bonos perpetuos”, expresó en referencia a los bonos emitidos por Hacienda en los primeros meses de 2020.

La experiencia lo apremia. 

Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero de Black Wallstreet Capital México, considera que Valenzuela tiene mucha experiencia y ventaja, precisamente por haber trabajado en gobierno.

“La apuesta de Banco Azteca fue un perfil con esa experiencia para generar un proceso de expansión. Los resultados sí se dieron, a tal grado que ahora es el principal encargado de las transferencias del gobierno”, apuntó.

Rodríguez agrega que la relación que tienen tanto Valenzuela como Salinas Pliego con el gobierno sí impulsa el crecimiento del banco.

“La tasa de cartera vencida de Banco Azteca disminuyó con la llegada de Alejandro, y así las tasas de crecimiento aumentaron. Ahora, el banco trae su propia inercia, con una estructura bien definida. Su ventaja es que supieron atacar un nicho que no era cubierto por las instituciones bancarias clásicas”

Hay, además, una relación cercana con más miembros del gobierno, como con Esteban Moctezuma que trabajaba en las empresas de Salinas Pliego, añadió en referencia al periodo en el que el actual secretario de Educación Pública fue presidente de Fundación Azteca.

El gobierno de López Obrador cumple 15 meses en el poder y los indicadores económicos no le favorecen, pero Valenzuela mantiene su postura de confianza. Su objetivo prioritario, desde la cancha de la banca, es la inclusión financiera, no como un modelo social, sino como un modelo de negocio que logre su propósito: buen negocio, buena rentabilidad y a la gente darle oportunidad de ahorrar o tomar créditos, dice.

En medio de este panorama, los bancos también hacen movimientos y apuestan, o no, a las políticas del gobierno en turno y mantienen una postura cautelosa. 

Valenzuela y Banco Azteca, por el momento, mantienen el beneficio de la duda.

Ana Grimaldo 
Diseño: Cristian Laris