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3 de diciembre 2019 | 3:05 pm

Falta menos de un año para las elecciones presidenciales en Estados Unidos y, aunque la lista de aspirantes aún es larga, ya hay algunos que se han quedado en el camino y otros que están repuntando.

El camino a seguir

Para poder elegir a los candidatos dentro de los partidos, se realizan elecciones primarias o asambleas de partido, conocidas como caucus, que comienzan a partir del 3 de febrero de 2020 y se celebran hasta finales de junio.

Entre julio y principios de septiembre del próximo año, los partidos realizarán las convenciones nacionales para elegir a sus candidatos y entre finales de septiembre y octubre se realizan los debates presidenciales entre los elegidos.

¿Un segundo mandato seguro?

Trump podría unirse a una corta lista de presidentes que no lograron llegar a un segundo mandato a pesar de haberlo buscado. Desde que se limitó la presidencia a dos periodos de cuatro años, solo dos han fracasado: George H.W. Bush, golpeado por la recesión, y Jimmy Carter, debido a su baja popularidad.

Lo que sí parece seguro es que Trump se unirá a otra corta lista: la de presidentes que deben enfrentarse a otros miembros de su propio partido para lograr la candidatura presidencial.

En 1976, Ronald Reagan, un exgobernador de California, buscó arrebatarle -sin éxito- la nominación republicana al presidente Gerald Ford.

Cuatro años después, el presidente Jimmy Carter se impuso en una dura primaria demócrata que resultó un fracaso para el senador por Massachusetts Ted Kennedy.

Para 1992, el presidente George W. Bush eludió un intento del comentarista de derecha Pat Buchanan de quedarse con la candidatura republicana.

Los tres presidentes en funciones que enfrentaron una primaria -Ford, Carter y Bush- terminaron perdiendo luego la elección.

Dos republicanos contra Trump

El 18 de junio, el presidente Donald Trump comenzó oficialmente su campaña de reelección dentro de un estadio de 20,000 personas en Orlando, Florida.

En 2015, Trump comenzó su inusual campaña rumbo a la Casa Blanca con un incendiario discurso en el que acusó a los mexicanos de ser violadores y de traer el crimen y las drogas a Estados Unidos, un presagio la presidencia que vendría.

Desechando los comentarios preparados para él por su equipo de asesores, Trump improvisó con el estilo discursivo que se ha convertido en su marca registrada.

El otrora estrella de un reality se congratula por un mandato que, de acuerdo con él, ha fortalecido la economía y ayudado al país, sin embargo, no todos comparten esta idea.

El conservador Joe Walsh, que se convirtió en senador en 2010 respaldado por el Tea Party, pero perdió al buscar la reelección en 2012, anunció que quiere la candidatura republicana a la presidencia.

Walsh, actualmente anfitrión de un programa de radio en Chicago, dijo que Trump es un bully y un cobarde.

“La apuesta de mi campaña es que hay muchos republicanos que sienten lo mismo que yo. Tienen miedo de hablar”, afirmó en entrevista con ABC.

El Comité Nacional Republicano no dio importancia al anuncio de Walsh. El partido ya fusionó sus operaciones con las de la campaña de reelección de Trump.

“El presidente Trump tiene un apoyo sin precedentes entre los republicanos. Ya ha entregado una larga lista de logros para los conservadores y para el país. Los republicanos respaldan firmemente al presidente y cualquier esfuerzo para retarlo en unas primarias no llegará a ningún lado”, dijo la presidenta del Comité, Rona McDaniel.

Bill Weld fue el primer republicano en confirmar sus intenciones para hacer frente al actual presidente Donald Trump, rumbo a las elecciones presidenciales de 2020.

“Es un bully, es inestable y es un presidente cuya prioridad es promover su imagen en lugar de buscar el bien del país”, afirmó Weld sobre el presidente Trump, durante su anuncio.

Weld es un abogado y político de 71 años, fue gobernador de Massachusetts de 1991 a 1997 y candidato a vicepresidente de los Estados Unidos por el Partido Libertario durante 2016.

Egresado de la escuela de leyes de Harvard, Weld fue juez por el distrito de Massachusetts entre 1981 y 1986 y se enfocó en casos de corrupción, posteriormente fue la cabeza del departamento de justicia criminal. Durante la presidencia de Bill Clinton fue embajador de México en Estados Unidos.

Demócratas

Michael Bloomberg, el multimillonario exalcalde de la Ciudad de Nueva York, entró el 24 de noviembre a la carrera del Partido Demócrata por la presidencia de Estados Unidos, un desafío tardío al conjunto de demócratas en la cima de los sondeos de opinión

Se trata de un cambio de dirección por parte de Bloomberg, de 77 años, quien en marzo había dicho que no buscaría la presidencia en las elecciones de noviembre de 2020, enfrentando al presidente republicano Donald Trump.

“Me postularé a presidente para derrotar a Donald Trump y reconstruir Estados Unidos. No podemos permitirnos cuatro años más de las acciones temerarias y poco éticas del presidente Trump”, dijo en un comunicado el empresario de medios que fundó la compañía que lleva su nombre, Bloomberg LP.

Ubicado en el octavo puesto de los estadounidenses más ricos en el listado de Forbes, con un patrimonio estimado de 53,400 millones de dólares, Bloomberg tendrá la ventaja de poder financiar con sus propios recursos la campaña y destinar millones a la publicidad y contratar personal.

Bloomberg ha sido crítico de Warren por su cruzada contra Wall Street y su plan para fijar impuestos especiales a los más ricos para financiar programas como un plan de salud universal y educación universitaria gratuita. Competirá con Biden y Buttigieg para convertirse en la alternativa moderada a las agendas liberales de Warren y Sanders.

Joe Biden fue vicepresidente de Estados Unidos durante la gestión de Obama, y anteriormente fue senado por el estado de Delaware.

Al arrancar su campaña, Biden aseguró que otro término de Donald Trump mancharía el alma de Estados Unidos para siempre.

Biden es uno de los candidatos más populares para la nominación presidencial demócrata.

En el video en que anunció su candidatura, el demócrata de 76 años destacó la reacción de Trump ante la tragedia que dejó la manifestación nacionalista blanca en 2017 en Charlottesville, Virgina.

“Creo que la historia recordará los cuatro años de este presidente y todo lo que él considera un momento aberrante en el tiempo”, dijo Biden, pero si le damos a Donald Trump ocho años en la Casa Blanca, él alterará para siempre y fundamentalmente el carácter de esta nación, quienes somos, y no puedo quedarme a esperar y ver cómo sucede.”

Elizabeth Warren es senadora por Massachusetts y pertenece al ala progresista del Partido Demócrata.

A poco más de un mes de haber anunciado un comité exploratorio, la exprofesora de la Escuela de Leyes de Harvard decidió iniciar formalmente su campaña.

Entre sus propuestas está “alcanzar un camino de oportunidades para todos los estadounidenses y no sólo para los ricos”, como mencionó en un video publicado en su Twitter el 31 de diciembre.

La senadora es una de las arquitectas de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor, establecida tras la crisis financiera de 2008, y ha sido una voz fuerte en el Senado en todo lo relacionado con asuntos financieros.

También ha sido duramente criticada por haberse identificado como nativa americana, lo que le ha valido numerosas burlas por parte de Trump, quien la llama ‘Pocahontas’.

Bernie Sanders es un senador por el estado de Vermont que en 2016 fue precandidato demócrata a la presidencia, aunque fue vencido por Hillary Clinton.

Sanders, de 77 años, es líder de la oposición en el Comité del Presupuesto del Senado desde enero de 2015 y pese a ser más cercano al partido demócrata, es el estadounidense con el historial como independiente más largo de la historia.

Originario de Nueva York, Sanders ha sido controversial durante su carrera por sus posturas progresistas en asuntos como igualdad de ingresos, salud universal, cambio climático, derechos LGBT, y discriminación racial en el sistema de justicia.

Durante su anuncio de campaña, Sanders explotó en contra de Trump. “Es una vergüenza para nuestro país, es un mentiroso patológico (…), un racista, un sexista, un homófobo, un xenófobo, alguien que está ganando puntos políticos baratos apuntando a las minorías, frecuentemente inmigrantes indocumentados”, comentó Sanders

A través de un video en redes sociales Sanders compartió algunas de sus consignas como la no separación de menores y sus familias en la frontera con México, el alto a la guerra en Yemen y el sistema médico universal.

Pete Buttigieg es un exmilitar alcalde de South Bend, Indiana, se graduó en Harvard, habla siete idiomas y participó en la estrategia de inteligencia táctica durante la guerra de Afganistán. De ser electo por el comité demócrata, sería el primer candidato presidencial abiertamente gay en la historia de Estados Unidos.

Buttigieg es el candidato más joven en la historia del país y busca alejarse de los demócratas progresistas, por lo que dirige su discurso hacia los demócratas moderados así como a los republicanos decepcionados.

El emprendedor Andrew Yang, de 44 años, es fundador de Venture for America, una organización sin fines de lucro que ayuda a empresarios a crear empleos.

El aspirante afirma que la automatización de los empleos en Estados Unidos representa un gran peligro para los trabajadores y en su primer video de campaña afirma que la respuesta es un ingreso básico universal de 1,000 dólares mensuales para estadounidenses de entre 18 y 64 años.

Yang es egresado de Economía por la Universidad de Brown y realizó un posgrado en la Universidad de Leyes de Columbia.

Amy Klobuchar es una demócrata que funge como senadora -por tercer periodo- por el estado de Minnesota. Fue fiscal de distrito en el condado de Hennepin, Minnesota, y asesora legal del vicepresidente Walter Mondale, fue también la primera senadora mujer por Minnesota.

Klobuchar es egresada de la Universidad de Yale y estudió derecho en la Universidad de Chicago. Hija de una maestra y un repartidor de periódicos, promete que de llegar a la presidencia se enfocaría en lograr que las cosas se hagan y gobernaría con convicción.

La legisladora es una de las más críticas de la actuación de Silicon Valley y aseguró en su primer discurso que buscará leyes más duras en materia de privacidad.

Originario de Nueva Jersey, Cory Booker estudió Ciencia Política y una maestría en Sociología en la Universidad de Stanford y cuenta con estudios en la Universidad de Oxford y en Yale.

Actualmente es senador por Nueva Jersey, pero previamente fue alcalde de Newark, Nueva Jersey, entre 2006 y 2013.

Es considerado un liberal. Dentro del senado ha apoyado los derechos de las mujeres y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Booker votó por la Ley de no discriminación en el empleo y sanciones más duras contra Irán y patrocinó la Ley de presupuesto bipartidista.

“Creo que podemos construir un país donde nadie sea olvidado, donde nadie se queda atrás”, dijo Booker a través de un video en redes sobre  al anunciar sus intenciones de contender por la presidencia. De resultar electo, sería el segundo presidente de origen afroamericano.

Booker recientemente confirmó su relación amorosa con la actriz y activista Rosario Dawson. La cofundadora de la organización hispana ‘Voto Latino’ aseguró que Booker no sólo es una excelente pareja sino que además será un gran presidente.

Tulsi Gabbard es representante de Hawai desde el 2013. Fue combatiente en Iraq y ha explicado lo que es vivir el costo de la guerra de cerca. Gabbard cuenta con el respaldo de el excandidato demócrata Bernie Sanders, a quien apoyó en su campaña de 2016.

Gabbard es polémica por sus posturas contrarias a ciertos ideales demócratas que el diario británico The Guardian denominó como “la paradoja de la izquierda”.

La demócrata de 37 años insiste en la necesidad de reunirse con el presidente de Siria, Bashar Al Assad, hecho que le ha provocado cientos de críticas incluso dentro de su mismo partido.

Gabbard fue cuestionada recientemente por CNN ya que en su juventud perteneció a grupos antigay, hecho que ahora justifica al explicar que viene de una familia conservadora, pero que su postura en los últimos años ha evolucionado.

En caso de ser electa, sería la presidenta más joven en la historia de Estados Unidos (además de ser la primera mujer).

Tom Steyer, quien financió una intensa campaña para la destitución del presidente Donald Trump, lanzó su candidatura a la nominación presidencial de su partido para las elecciones de 2020.

El multimillonario estadounidense disparó contra las poderosas corporaciones que, según dijo, “compraron la democracia” y ponen las ganancias por encima de los estadounidenses y del medio ambiente.

“Hay una crisis en Washington DC, y no me refiero solo a Donald Trump”, dijo Steyer en Twitter. “Estoy hablando del dinero corporativo y de nuestro sistema político roto”. 

Steyer es poseedor de una fortuna estimada en 1,600 millones de dólares por la revista Forbes y su entrada tardía a la contienda podría ponerlo en desventaja, pues perdió la oportunidad de participar en la primera serie de debates.

Julián Castro es un demócrata que se desempeñó como secretario de Vivienda durante el mandato de Barack Obama y como alcalde de San Antonio de 2009 a 2014.

Castro, de 44 años, es de ascendencia mexicana y ha sido un crítico de la postura de Trump contra la entrada de los migrantes de América Latina.

“Decimos no a la construcción del muro y sí a la construcción de comunidades”, mencionó durante su anuncio oficial.

Michael Bennet, senador demócrata por Colorado, predica su reputación de bipartidista en un estado con una gran presencia de votantes independientes, pero tiene un largo camino que recorrer para alcanzar a otros candidatos demócratas más conocidos.

“No podemos ser la primera generación que deje menos a sus hijos, en vez de más. Por eso me presento para presidente”, dijo Bennet, de 54 años, en Twitter.

“Vamos a construir oportunidades para cada estadounidense y a restaurar la integridad de nuestro gobierno”, agregó.

Aunque anunció en marzo que estaba pensando presentar su candidatura, pero sus planes quedaron en suspenso cuando reveló que le habían diagnosticado un cáncer de próstata.

Se sometió a cirugía a mediados de abril y, según dijo un portavoz a Politico, los doctores anunciaron que “había sido completamente un éxito y que no necesitaba más tratamiento”.

John Delaney fue representante por Maryland desde 2013 hasta este año -cargo que abandona para poder comenzar su contienda-.

Delaney, de 55 años, es también un hombre de negocios. En 1995 fue el CEO más joven en llegar a la bolsa de valores de Nueva York.

Recientemente declaró al medio estadounidense CNBC que considera su visión como “orientada hacia la justicia social” y que es el indicado para contender por el partido demócrata, pero que aún poca gente lo conoce.

Delaney se compromete a poner “un precio” a sus promesas,  “Cada vez que digo que voy a hacer algo, le digo a la gente exactamente cómo lo voy a pagar”, comentó.

Delaney no está a favor de servicio de salud para todos, pero respalda la cobertura básica gubernamental universal, así como la que ofrecen las aseguradoras tradicionales para personas que desean pagarla por ellos mismos.

Según Delaney el dinero para sus programas vendría de la eliminación de las exenciones fiscales, de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (que ya no sería necesaria) y la mejora de Medicare.

Marianne Williams es una escritora espiritual, profesora y activista de 66 años.

En 2014,  Williamson juntó dos millones de dólares como candidata independiente para contender por un distrito en el Congreso de California, pero a pesar del apoyo de los demócratas y celebridades, como su cercana amiga Oprah Winfrey, Williamson terminó en cuarto lugar de 16.

La aspirante presidencial afirma que quiere entablar una ‘conversación significativa’ sobre las soluciones posibles a la situación actual del país.

Deval Patrick hizo historia en 2006 como el segundo gobernador de raza negra electo en los Estados Unidos en Massachusetts, donde se concentró en impulsar el desarrollo económico y la inonovación, logrando que el estado se convirtiera en un hub de trabajos del área de ciencias de la vida.

Es un amigo cercano de Barack Obama y ha dicho a sus asesores que busca una campaña  que se enfoque en unir nuevamente a las personas y sanar al país, más que en propuestas ideológicas.

Se encuentra en el fondo de todas las encuestas.

La vía independiente

Otro camino para postularse es a través de la vía independiente, tal como evalúa hacer el ex-CEO de Starbucks, Howard Schultz, según declaró en una entrevista televisiva transmitida el 27 de enero.

Su anuncio causó polémica de inmediato, pues muchos opinan que podría ayudar a que Trump logre la reelección al dividir el voto.

Se bajan de la carrera

Fecha de despedida: 3 de diciembre de 2019

Kamala Harris, de 54 años, senadora de California egresada de la escuela de Derecho Hastings, abandonó la carrera por la presidencia tras una campaña agitada, una recaudación de fondos decepcionante y no lograr destacarse entre una veintena de rivales.

Tras una prometedora campaña lanzada en enero, la exfiscal de California tuvo problemas en los últimos meses para definir su postura en varios asuntos internos del país.

Su popularidad entre los votantes sufrió cuando dio a entender que su intención era eliminar los seguros privados de salud para imponer en su lugar un servicio universal de cobertura médica.

“Mi campaña para presidenta simplemente no cuenta con las fuentes de financiación necesarias para continuar”, dijo a sus seguidores Harris, de 55 años, en un correo electrónico.

“Muy mal. Te vamos a extrañar”, escribió el presidente Donald Trump en su cuenta de Twitter tras el anuncio de la senadora.

Harris, antagonista del presidente y que ha pedido se lo someta a un proceso de destitución, respondió de inmediato: “No se preocupe, Sr. Presidente, lo veré en su juicio”.

De padre jamaiquino y madre india, Harris comenzó su carrera en la oficina del fiscal del condado de Alameda en 2003 y, tras dos mandatos, fue electa como fiscal de California. También fue la segunda mujer de raza negra en convertirse en senadora de Estados Unidos.

De su actuación en el Congreso destaca su estilo de preguntas rápida y concretas. Su corriente es progresista, sin embargo dista del tono de izquierda de su rival, Warren, quien constantemente ataca a Wall Street.

Fecha de despedida: 2 de diciembre de 2019

El demócrata y gobernador de Montana desde 2013, Steve Bullock, tenía un mínimo apoyo a nivel nacional, según RealClearPolitics.com.

Ingresó a la contienda tarde y no fue capaz de compensar el tiempo perdido. Su punto fuerte fue su reelección en 2016 en un estado tradicionalmente republicano, en el que Trump triunfó.

“Si bien hubo muchos obstáculos que no podríamos haber anticipado al ingresar a esta carrera, ha quedado claro que en este momento no podré alcanzar al grupo que lidera este campo todavía atestado de candidatos”, dijo en un comunicado.

Fecha de despedida: 1 de diciembre de 2019

Joe Sestak, excongresista del estado de Pennsylvania y aspirante demócrata, puso fin a su campaña por llegar a la Casa Blanca.

El almirante retirado escribió en un pasaje cargado de metáforas alusivas a la navegación que la mayor necesidad de Estados Unidos es una “brújula moral”.

Sestak representó al séptimo distrito de Pensilvania en el Congreso durante dos mandatos, de 2007 a 2011, y ha intentado dos veces infructuosamente llegar al Senado.

Fecha de despedida:  20 de noviembre de 2019

Wayne Messam es un hombre de negocios y político estadounidense que se desempeña como alcalde de Miramar, Florida, desde 2015.

Aunque se respaldó en su historia como hijo de inmigrantes jamaicanos, su pasado como jugador de futbol y dueño de una pequeña empresa, no dio propuestas que lo distinguieran de otros políticos más conocidos. 

Nunca logró el porcentaje suficiente en las encuestas para poder participar en los debates. 

Fecha de despedida:  1 de noviembre de 2019

Beto O’Rourke, de Texas, fungió como congresista en la Cámara de Representantes en 2013 y contendió rumbo al Senado en las elecciones de 2018, pero perdió frente a Ted Cruz por 214,921 votos, por lo que no se convirtió en el primer senador demócrata de su estado en 50 años.

Durante su campaña de 2018, O’Rourke recorrió los 254 condados de Texas y maximizó su popularidad a través de su interacción en redes sociales, pero no logró repetir los resultados en esta nueva oportunidad.

Su campaña estaba bajo una gran presión financiera y sus asesores determinaron que necesitaría hacer recortes de personal para poder pagar publicidad si quería seguir compitiendo.

Fecha de despedida:  24 de octubre de 2019

Tim Ryan es miembro de la Cámara de Representantes desde 2003 y antes fue senador por el estado de Ohio.

En noviembre de 2016, Ryan lanzó un desafío fallido para destituir a Nancy Pelosi como líder del partido de los demócratas en la Cámara.

Durante su campaña, trató de respaldarse en un mensaje a favor de los obreros del Medio Oeste, pero no logró tracción.

“Quería dar voz a las comunidades olvidadas que han sido dejadas atrás por la globalización y la automatización y estoy orgulloso de esta campaña porque creo que lo he hecho”, dijo Ryan. “Aunque no resultó como planeamos, está voz no será silenciada”.

Fecha de despedida: 20 de septiembre de 2019

Bill de Blasio es alcalde por la ciudad de Nueva York desde 2013 y en los últimos años ha criticado con frecuencia las políticas del gobierno del presidente, Donald Trump, en materia ambiental, de inmigración y política.

De 57 años, el demócrata  lanzó su campaña con el eslogan ‘Working people first’ (‘Trabajadores primero’) y retomó el tema de la desigualdad salarial -mismo de su campaña rumbo a la alcaldía de Nueva York-.

El alcalde ha intentando perfilarse a nivel nacional como rostro de los sectores progresistas, una dura tarea en la que se ha visto eclipsado por senadores como Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

Fecha de despedida: 29 de agosto de 2019

Kirsten Gillibrand es una senadora demócrata por el estado de Nueva York desde 2009, cuando llegó a ocupar el asiento que dejó vacante Hillary Clinton.

Se despidió de la carrera presidencial después de que no logró cumplir con los mínimos requeridos para participar en el debate de septiembre en Houston.

La legisladora basó su campaña en la defensa de la equidad de género y su lucha contra el abuso de poder a través de las agresiones sexuales en el ejército. Es una de las voces destacadas en el movimiento Me Too y encabezó en 2017 la marcha de mujeres contra Trump en Washington.

Aunque planeaba permanecer en campaña apuntando a lograr un lugar en el debate de octubre, Gillibrand no logró recaudar suficientes fondos para hacerlo. Del 30 de junio al 28 de agosto, gastó más de 7 millones de dólares y no logró repuntar en las encuestas.

Fecha de despedida:  23 de agosto de 2019

Seth Moulton es un veterano de la guerra de Irak y congresista demócrata por Massachusetts. Es un político poco conocido a nivel nacional en relación a sus rivales, muchos de los cuales han pasado años en el Senado o se han desempeñado como gobernadores de estados.

Al anunciar su salida, no dio su apoyo a ninguno de los punteros.

“Creo que es evidente que es una carrera entre tres: Biden, Warren y Sanders, y realmente es un debate acerca de qué tan a la izquierda debe ir el partido”, afirmó.

Fecha de despedida: 21 de agosto 2019

Jay Inslee es gobernador de Washington desde 2013 y previamente sirvió en la Cámara de Representantes.

Desde que anunció su candidatura, Inslee, de 68 años, centró su discurso en temas medioambientales como el calentamiento global y la prohibición de desechables, diciendo que las empresas deben dejar de fabricar productos que tienen que reciclarse, pero nunca logró repuntar.

Tras cinco meses de campaña, anunció que abandonará la carrera y en cambio buscará un tercer periodo como gobernador.

Fecha de despedida: 15 de agosto 2019

John Hickenlooper es gobernador de Colorado desde 2011, previamente fue alcalde de Denver y fue nombrado por la revista Time como uno de los cinco mejores alcaldes de la historia de la ciudad.

Hickenlooper, de 67 años, no compartía la idea del Medicare para todos o la eliminación del seguro de salud privado, pero apuntaba a lograr una cobertura de atención médica universal en Estados Unidos y, en cuanto a temas migratorios, apoya el DACA y se opuso a una regla de administración de Trump que prohibiría a los inmigrantes acceder a servicios sociales.

También hizo pública su oposición a la versión de Alexandria Ocasio-Cortez del Green New Deal en un artículo de opinión del Washington Post, pero dijo que el cambio climático sería una prioridad importante para su administración.

“Hoy, termino mi campaña para presidente. Pero nunca dejaré de creer que América solo puede avanzar cuando trabajamos juntos”, dijo en su video de despedida.

Ahora buscará convertirse en senador, ocupando el puesto que actualmente posee Cory Gardner, uno de los legisladores republicanos con más posibilidades de ser vencido, según estimaciones del partido demócrata.

Fecha de despedida: 8 de julio 2019

Eric Swalwell es Representante por el distrito congresional de California, de donde es originario.  

Comenzó su carrera política trabajando como fiscal adjunto de distrito en el condado de Alameda, California, antes de trabajar en el consejo municipal de Dublin. Fue elegido para la Cámara de Representantes en noviembre de 2012.

Swalwell ha defendido la derogación de la ley ‘Que Ningún Niño Se Quede Atrás’  y la creciente financiación para educación y proponía un modelo de impuestos de nómina de Seguridad Social en el que las personas más ricas paguen más.

Aunque nunca logró superar más del 1% de apoyo en las encuestas, según Real Clear Politics, recibió un ligero impulso en los debates del partido, entre el 26 y 27 de junio, cuando reprochó al exvicepresidente Joe Biden, quien lidera la carrera, por no “pasar la antorcha” a una nueva generación política.

“Hoy termina nuestra campaña presidencial. Pero es el comienzo de una oportunidad en el Congreso, con una nueva perspectiva moldeada por las vidas que han tocado la mía y nuestra campaña a lo largo de estos últimos meses”, dijo Swalwell, quien también anunció que había decidido postularse para la reelección en la Cámara de Representantes.